Au revoir
Bienvenidos al mundo de Francesca Andreea Dinu, mi diario público en el que contare todas y cada una de las experiencias vividas durante mi intercambio en Francia.
sábado, 28 de septiembre de 2013
Proyecto Comenius: creando sueños
El lunes por la mañana mis compañeras y yo junto con Madame Molina partimos a Bordeaux para asistir durante tres días a una reunión con todos los participantes en el proyecto Comenius en Francia. Las ganas de conocer gente nueva y de volver a ver a quienes habíamos conocido en Madrid, hizo que el viaje pareciera más corto de lo que en realidad fue. En el último tramo de nuestro viaje, antes de coger un autocar desde Arcachon, volvimos a ver a cuatro chicas de Alicante que recordábamos de la primera reunión en España. Nos llevamos una gran sorpresa al llegar a nuestro destinó y ver que estábamos en la playa y el Sol resplandeciente nos regalaba el calor que la gran mayoría de nosotros echábamos de menos. En cuanto pusimos un pie en el suelo todo empezó a moverse muy rápidamente. Los monitores nos asignaron nuestras habitaciones (nosotras estábamos las tres en una), ya que debíamos subir rápido dejar las cosas y empezar con la formación. Mientras inspeccionábamos el albergue, de la habitación número 1 salió otro grupo de españoles venidos de Galicia. Estábamos en la cumbre de la felicidad! La gran mayoría veníamos de España e Italia. No tuvimos mucho tiempo, enseguida nos separaron por grupos y empezamos las actividades. En nuestro grupo, el nº3, éramos cuatro personas de España, tres italianos y una turca. Los monitores, Cesar y Mari, fueron en mi punteo de vista los mejores ya que nos reímos mucho a parte de trabajar muy bien con ellos. Cuando acabábamos los talleres y teníamos tiempo libre bajábamos a la playa o nos agrupábamos a la entrada del pequeño palacio para poder acceder a internet ya que era el único sitio donde había wifi. La primera noche, y aunque nos habían dicho que a las once cada uno en su habitación, nosotros nos juntamos todos en una de las habitaciones y allí nos reímos y hablamos durante mucho tiempo, hasta que nuestro monitor vino y nos envió a nuestras habitaciones. La mañana siguiente nos repartieron por grupos y fuimos a realizar diversas salidas. Yo que fui lista, cundo me preguntaron en uno de los talleres que era lo que no quería hacer esos tres días dije que no iba a hacer bicicleta, y gracias a eso tuve la maravillosa oportunidad de visitar la Dune du Pilat. Enseguida voy a relataros como fue mi experiencia.
Au revoir
Au revoir
viernes, 27 de septiembre de 2013
Fin de semana
El viernes por la tarde Capucine, Dorothe (la chica alemana), su correspondiente francesa y yo cenamos en casa de Camille, fue un encuentro de chicas en el cual disfrutamos de la agradable compañía. El sabado salí con Lousie, por el centro de la ciudad y que pasa cuando dejáis dos chicas en una calle llena de tiendas y dinero encima? Que arrasan con todo! Estuvimos buena parte de la tarde entrando de tienda en tienda y comprando cosas. Al volverá casa encontramos invitados, (muy amables por cierto) cenamos y disfrutamos de una agradable charla. La noche se acabó mientras disfrutamos de una película. El domingo los padres decidieron llevarme a Carcassonne, así que pasamos la tarde en familia, allí. Hicimos muchísimas fotos y como ya os lo he explicado antes esta familia es lo mejor que existe ya que nos reímos mucho por cada "tontería" que los chicos hacían. Por la noche tuve que hacer la maleta ya que al día siguiente partimos a Bordeaux. Tuve un deja-vu al empaquetar las cosas ya que hace tres semanas estaba haciendo mi equipaje para venir aquí. En mi siguiente entrada voy a contaros mis tres días en Bordeaux.
Au revoir.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Bordeaux
Mañana Elena, Sole y yo iremos junto con nuestra tutora francesa Madame Molina, a Bordeaux. Nos alojaremos durante tres días allí para asistir a una reunión de todos los jóvenes, de diferentes países, participantes en el proyecto Comenius. Volveremos el miércoles así que durante tres días estaré fuera de cobertura, pero prometo que el jueves os pondré al corriente de todo lo que he hecho este fin de semana y todo lo que haré en Bordeaux.
Hasta pronto!
Querido Víctor Hugo...
El viernes Virginie me llevó a la biblioteca para poder coger algunos libros en francés. Algunos os preguntaréis ¿ Francesca y con todos los libros que tienes aún quieres más? Pues si, es verdad que tengo cantidad de libros que he traído conmigo, ya que yo soy una "antigua" y sigo disfrutando con la lectura, pero la mayoría son en inglés y rumano, alguno en español y solo tengo uno en francés que no me apasiona mucho, así que decidí perder unas horas merodeando por ese maravilloso lugar, desconocido por la mayoría de mi generación. Llevaba un par de minutos cuando de repente resaltó frente a mi un autor, Víctor Hugo. Ahí estaba su libro, Les Misérables. Sin pensármelo dos veces lo cogí y corrí a la sección de arte, en la cual encontré desde libros de fotografia como la biografía de The Beatles y The Rolling Stones (creo que me aprenderé muy bien el camino de mi casa a la biblioteca). Y ojeando los libros de la sección musica encontré un libro del que no me desprendería jamás; la autobiografía de Bob Dylan. Es uno de mis cantantes favoritos y la persona que más he seguido desde que era niña. Es un verdadero placer poder vivir sus experiencias tal como el las vivió. Leer en francés es una buena forma de aprender el idioma y aunque mi lectura se alargue y tarde más en acabarla será mássatisfactoria. Os recomiendo de vez en cuando abrir un libro (mi recomendación son los clásicos) y perderse en su mundo. Ya que leer nos abre puertas, nos hace disfrutar y por unos instantes lo único que eres capaz de pensar es en la lectura.
Au revoir.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Vine para superarme y esta sucediendo
Se que por el título de esta entrada esperáis algo que me caracteriza bastante, esperáis algo filosófico. Pues no, todo lo contrario y ahora sabréis porque. Después de dos semanas de vida aquí he llegado a la conclusión de que voy a hacer cosas que jamás habría pensado en llegar a realizarlas. La noche en los Scouts no acabo en el momento mágico sino que siguió. Las chicas nos fuimos a una de las tiendas de campaña y en plena calma hubo alguien que decidió hacernos sufrir, ya que empezaron a rozar la tienda y de repente hubo un ruido muy fuerte y todas las chicas de la tienda de campaña acabamos encima una de la otra y gritando cual película de terror. Tuvimos suerte de que empezó a llover y nos dejaron tranquilas, aunque la calma no duró mucho. Empezó a llover y a llover y un viento terrible produjo la gran tragedia ya que una de las tiendas se había caído. Quien se iba a imaginar que yo, iba a salir alguna vez en plena madrugada con tormenta y mucho frío a ayudar a reconstruir la tienda? Si me lo hubieras dicho hace unas semanas me habría reído y mucho. Pero mi vida aquí en Toulouse ha producido grandes cambios en mi persona ya que sí señor, yo salí y ayude a la gente. Cuando acabamos nos retiramos a nuestras tiendas nos cambiamos y decidimos irnos a dormir. Empezó a hacer muchísimo viento y la tienda se movía de una manera inimaginable (yo me veía protagonizando un programa de Discovery Chanel de "aventuras peligrosas"), nos vestimos con lo que más calor daba, yo llevaba leggins, una camiseta y por encima una chaqueta con efecto sauna, nos metimos en nuestros sacos de dormir e intentamos no prestar atención y no pensar que tal vez la tienda se cayera. Quien se iba a imaginar que yo iba a dormir en pleno campo a merced de bichitos y demás seres vivos de nuestro ecosistema? Nadie, y lo hice pero el miedo que me daba imaginar una araña caminando cerca de mi mientras yo dormía, hizo que durmiera metida en el saco y como este era más grande que yo acabé metiendo hasta la cabeza con capucha puesta y cerrando cualquier hueco por el que pudieran pasar los animalitos, digo animalitos por no llamarles mutantes, ya que no sabéis lo grandes y raros que eran, había cada araña que se podía convertir en Superman si se esforzara. Al final dormí más agusto de lo que había pensado y a la mañana siguiente me sentía relajada. Desayunamos y pasamos el día viendo fotos de los campamentos y haciendo actividades. Al final del día hubo una misa en la cual estuve presente pero sin participar. A las seis emprendimos el camino de vuelta a casa, fui muy feliz al llegar y poder bañarme y cambiarme de ropa. Estaba tan ambienta que cené dos crepes salados con Janis y queso, y unos dulce con rica Nutella. Mi día acabo de una forma peculiar, a las once estaba durmiendo como un oso en plena hibernación. Si señores, yo estaba durmiendo a esa hora ya os lo he dicho he cambiado mucho, como fruta todos los días a todas horas, duermo casi nueve horas y voy de acampada con los bichitos. ¿Quien lo hubiera pensado antes?
Au revoir.
sábado, 21 de septiembre de 2013
La magia de la hoguera.
Y llego la noche para los Scouts. Primero cenamos al más puro estilo campestre, la comida se sirvió en cuencos de metal. Nuestra cena se basó en ensalada acompañada de queso con patatas asadas y carne en vueltas en aluminio y hechas en la hoguera (no sabéis lo bueno que pudo estar eso). Después, nuestro postre fue una combinación de irresistibles natillas de vainilla y chocolate que causaron frenesí. Una vez acabada la cena, en cuanto el protagonismo del cielo fue abarcado por la elegante luna, todos los Scouts se reunieron al calor de la hoguera. Asistí a las promesas que cinco personas hicieron pues habían pasado a formar parte de aquellos que iban a llevar el scoutismo más allá. Tengo que explicar que los Scouts son católicos y sus labores son en nombre de Dios. También he de decir mi punto de vista; No soy creyente y mi relación con la religión nunca ha sido muy cercana pero ni confirmo ni infirmo, simplemente creo que es algo que yo no puedo demostrar y me mantengo fuera. Ahora si os digo que estoy a favor de las creencia de otras personas mientras a mi no me afecten y en ciertas medidas ya que creo que si nos paramos a entender lo que otro prédica solo nos puede beneficiar pues así podemos crecer y abrir nuestras mentes, crear una sociedad más libre. Os he explicado esto ya que como he dicho antes esta organización es católica y no quiero comentarios negativos al respecto. Ahora seguiré os seguiré contando. La noche tomó un giro mágico ya que al calor de la hoguera, todos cantaban acompañados de guitarras y emoción. Hicieron promesas en nombre de los Scouts, jugaron y lloraron. Aunque yo no vea las cosas como ellos las ven me hicieron sentir bien recibida y me ayudaron a comprenderles sin ser participe de su ideología. Hicieron de una noche que a mi parecer iba a ser interesante en una muy especial, una perfecta combinación de risas y amigos.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Fin de semana Scouts
El sábado empezamos con un buen desayuno basado en pain au chocolat y en ricas tostadas con miel y esa deliciosa crema de galletas. Tras reponer fuerzas con el desayuno subimos a preparar nuestra mochila para el fin de semana de acampada. Las indicaciones fuero: ropa fuerte que no se rompa, algo de abrigo porque por la noche hace frío, que no se me olvidara coger ropa de repuesto por si llueve y debo cambiarme, y un neceser con usos higiénicos. Creeréis que estas indicaciones me ayudaron en algo? Pues no mucho. Subí a mi cuarto abrí el armario escogí los pantalones vaqueros más" feos" y una blusa de manga larga. Luego para dormir escogí unas mayas de deporte y mi chaqueta de chandal recién traída de Noruega, sólo faltaba algo para cambiarme por si me mojaba, decidí escoger un par de leggins y una camiseta de manga corta. Recogí en mi neceser todos y cada uno de mis productos para la higiene bucal (los braquets son un gran quebradero de cabeza) y me puse mis Andy-Z único par de zapatillas que tengo ya que no iba a ir en pleno bosque con botas. Como chica inteligente antes de salir por la puerta decidí coger mi abrigo 'por si acaso' y aunque al principio creí que había hecho la tontería más grande, más tarde lo agradecí. Subimos al coche el padre, Louise y Paul, el hermano pequeño. Tras un viaje corto llegamos a la sede de los Scouts allí me encontré con Capucine y empece a conocer a gente nueva. La estancia allí no duro mucho ya que enseguida todo el mundo empezó a subir a los coches, cada uno donde encontraba plaza. Eso parecía un mercadillo de jóvenes, yo y Capucine subimos juntas en el coche de una mujer que para mi sorpresa había vivido cinco años en España, y junto con su hija y otra niña más partimos hacia la finca oficial de los Scouts de Francia en Toulouse. Tuvimos un pequeño problema con el navegador y casi nos perdemos en un pueblecito pero nuestra orientación y la genial idea de la mujer de llevar el recorrido en un papel nos salvó de un calvario. Me sorprendió ver a mi llegada a tantísima gente, padre y niños, desde los cinco a los veinticinco años y más. Cada grupo formado por edades cogió un par de tiendas de campaña y después buscaron su sitio para montarlas. Nosotros los mas mayores escogimos el sitio más alejado (cerca de un maizal). Siendo sincera lo único que se me pasaba por mi cabeza era: bichos, ratas, más bichos y más ratas ya que soy una chica de ciudad, capaz de encontrar una aguja en New York pero no sobrevivir en el campo. Además cuando veo un simple insecto huyo de tal forma que hasta los productores de Forrest Gump me llamaron para ver si quería hacer la versión femenina. Las cosas mejoraron cuando me dinero que teníamos baños y no debíamos ir al maíz a hacer nuestras necesidades (el baño era otro de mis grandes problemas). Alivio al verlo. Media hora después de nuestra llegada, el grupo de chicas que había conocido decidió que era hora de montar las tiendas de campaña. Os lo repito soy una chica de ciudad y las pocas veces que he acampado llevaba una tienda que con solo sacarla se abría (si, de esas que después no puedes volver a recogerla) así que fue toda una experiencia y aprendí donde y como iba cada cosa. Nos llevo unos cuantos minutos aunque quedo perfecta. Teníamos dos tiendas para chicas y una para chicos. En la mía éramos seis chicas: Louise, Auriane, Vio, Capucine, Sara y yo. Montada la tienda de campaña tocaba preparar las pruebas a los nuevos que pasaban de un nivel a otro, tenía que ser difícil y un poco humillante y muy divertida. Se nos ocurrió que dieran vueltas para marearles, luego correr y subir a un tronco sin manos, saltar una cuerda, dar más vueltas y hacer entre todos una pirámide para poder recoger las camisetas. Reímos mucho y nos toco sentarnos a ver todas y cada una de las pruebas, seguimos riendo y riendo, viendo como tanto pequeños y mayores ponían corazón en todo lo que hacían. Continuamos hasta que el Sol decidió abandonarnos para dar paso a un momento muy especial en el cual la luna era el complemento perfecto.
A continuación os contare como siguió la noche Scouts.
A orillas del río Garonne
El viernes al volver del instituto nos dieron una gran sorpresa. La abuela había vuelto! Y no estaba sola esta vez había venido acompañada también del abuelo (también llamados por los chicos mami et papi). La sensación de volver a ver a la abuela y conocer al abuelo fue de extrema felicidad pues son unas personas simple y muy simpáticas a la par que curiosas, de hecho creo que la curiosidad y la simplicidad es el punto más fuerte de esta familia. Solo iban a estar aquí un día puesto que por la mañana saldrían hacia Pays basque, conocido en España como Pais Vasco francés. Arnauld, el padre, decidió invitarnos a cenar en un restaurante a orillas del río Garona. Fue una entrañable cena familiar en la que se comió demasiado. La especialidad de la casa? El Grill. Yo como fiel amante del pollo pedí Coquelet acompañado de patatas fritas y un aliño especial. No os imagináis cual fue mi cara de sorpresa al ver al camarero aparecer con un plato en la mano que contenía un pollo pequeño entero y en la otra mano un bol entero de patatas fritas. Muy exquisito todo, el pollo delicioso hecho al grill y unas patatas fritas crujientes, sin olvidarnos de la ensalada y la salsa (única cosa saludable de la mesa). Los demás siguieron mi paso y salvo el padre y el abuelo que pidieron pescado, los demás escogieron carne. Me dedique a disecar mi pollo mientras los pequeños "robaban" patatas fritas. Fue una noche estupenda, buena comida, ambiente excelente, vistas inmejorables y acompañada de la mejor familia y todo esto por cortesía de Arnauld Robilliard. He de decir que cada miembro de esta familia se ha ganado un hueco muy especial en mi corazón, la abuela ha cuidado de mi, el abuelo con sus preguntas curiosas sobre España y sobre Rumania, los padres siempre pendientes de mi y apoyando me y preocupándose, los niños encantadores y muy habladores, y Louise, bueno no tengo palabras para ella, he tenido mucha suerte por haberla conocido es la persona más adorable que existe, prometo dedicarle una entrada muy pronto. Merci beaucoup les Robilliard.
Tic Tac
Siento no haber escrito desde hace unos dìas pero he estado muy ocupada. El instituto absorbe la mayor parte de mi tiempo y los fines de semana aprovechamos para pasar tiempo con la familia y descubrir cosas nuevas. Las horas no me dan para hacer todo lo que me gustaría realizar. En breves minutos voy a hacer un pequeno resumen sobre la situacion en el instituto y despues pasare a contaros mi maravilloso fin de semana todo por cortesia de la familia Robilliard.
Besos de vuestra blogger!
Au dessus de Toulouse.
El miércoles pasado tuvimos una tarde de chicas por el centro de Toulouse pues aquí los miércoles son los "días libres". Ya dije en una entrada anterior que no es la ciudad del amor pero es una ciudad que enamora. Todo tiene un aroma diferente aquí y a pesar del mal tiempo (al que ya me he acostumbrado) entrar en el casco antiguo hizo que la combinación de diferentes olores procedentes de terrazas y pequeños puestos de comida calentaban el ambiente y hacían de ese día oscuro uno cálido y placentero. Junto con Louise, Camille, Capucine, Elena y Claire disfrutamos de las maravillosas vistas de toda la ciudad en lo alto de una terraza. Caminamos y paseamos por cada rincón, vimos a los nuevos universitarios pasando las pruebas que los veteranos les hacían realizar y nos reímos un poco de ellos. Tras tanto caminar el hambre y un olor familiar nos llevo directas a un puesto de crêpes. Era mi día de suerte! Capucine decidió tomar su crepe con crema de castaña mientras Elena y yo, sin importarnos que era la merienda, nos compramos dos de jamás y queso. Las crêpes salados son un manjar. Yo comí hasta más no poder pero no hay problema alguno pues para pillar el autobús tuvimos que correr, así no me sentí tan mal por haber merendado lo prohibido. Al llegar a las cinco y media a casa tocaba ponerse las pilas y acabar todos mis deberes, corregido después por Virginie. Te lo agradezco muchísimo puesto que así voy corrigiendo mis errores. Para finalizar el día la rica cena que los padre prepararon (como cada noche). Me siento en familia y las cenas con ellos son lo más agradable que he visto. Veremos quien pesa más a la vuelta, si mi maleta o yo. Se aceptan apuestas!
Salut!
PD: Aquí tenéis la prueba de nuestro delito. .
martes, 10 de septiembre de 2013
Benditos martes de la semana Q2
Seguro que todos los que me estáis leyendo y no formáis parte de los estudiantes del St. Joseph no sabéis que significa Q2. Bueno pues yo tampoco. Sólo se que es la segunda semana y que ese día el horario cambia. Hoy ha sido la semana dos en inglés (no me preguntéis cuando o porque pues estoy igual o más perdida que vosotros) por lo cual he empezado las clases a las nueve. De ahí el bendito martes. He acabado a las once y ahora tengo tres horas libres, luego tendré una hora de historia y dos horas de Educación física, si señor dos horas seguidas de deporte, pues aquí el ejercicio físico es fundamental. Tengo muy pocas ganas de hacer ejercicio pero mucha curiosidad por ver como es una clase y lo que haremos. Sólo esperó que no sean muy severos.
Au revoir.
Au revoir.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Poco a poco las cosas se enderezan.
Hoy lunes, las clases han ido muchísimo mejor. Os digo que economía es una de mis favoritas y la profesora lejos de ignorarme me ha ayudado. Yo que entre a su clase con el corazón en un puño salí de ella encantada. Bueno, hay que decir también que dos horas seguidas de economía son difícil de aguantar pero me he animado. El resto de las clases han seguido la misma línea, de hecho en inglés he podido lucir,e un poco y he hablado y participado en toda la hora. Lo más complicado hasta hora es Francés ya que la poesía y el tener que analizarla y comentarla es algo superior a mi, aunque me he propuesto acabar el trimestre siendo capaz de hacer el análisis en francés. En matemáticas no me quejo, profesora muy amable y ha dado porcentajes cosa que ha hecho que sea capaz de entender lo que dice. Hoy el día me ha subido el optimismo caído por el jueves pasado, y doy gracias ya que hace que la estancia en Toulouse sea de sobresaliente. Mañana continuo con mi vida en " la ville rose".
Au revoir.
PD: sigo sin acostumbrarme a sus horarios escolares. Mañana empiezo a las nueve y la semana que viene a las ocho y cada día salgo a una hora distinta, pero menos mal que esta Louise y ella me guía en todo momento.
Au revoir.
PD: sigo sin acostumbrarme a sus horarios escolares. Mañana empiezo a las nueve y la semana que viene a las ocho y cada día salgo a una hora distinta, pero menos mal que esta Louise y ella me guía en todo momento.
Gretel y Gretel a la campagne.
Os voy a contar mi primer fin de semana y dentro de poco entenderéis la razón de este título. El viernes por la tarde decidimos que ya era hora de realizar las compras de 'la vuelta al cole'. Virginie (la madre)' Louise, Cyprian (el hermano mayor) y yo cogimos el coche para ir al centro comercial. Perdimos minutos y minutos tan solo en los pasillos destinados a papelería y libros. Tras conseguir lo básico fuimos en busca de la comida y del aseo personal (pasillo en el cual yo me perdí por no saber que champú escoger). A la vuelta a casa, como niños responsables que somos, ayudamos a colocar todo y tras esto yo dedique mi tiempo a colocar mi archivador y pasar a limpio mis apuntes). Tambien me pusieron un episodio de una serie de comedia muy famosa aquí. Para ser sincera me reí mucho y para mi sorpresa lo comprendí todo muy bien. El sábado fue de estar en familia, por la tarde temprano, una amiga de Louise vino a casa ya que se iban a inscribir en los Scouts y tuvieron la idea de apuntarme a mi también, así que el fin de semana que viene lo pasaremos fuera al más puro estilo americano. Por la tarde-noche tuvimos como invitados unos familiares, todos muy simpáticos y amables (esta familia es realmente encantadora), comimos con ellos y pasamos la noche viendo películas en francés. A la mañana siguiente, el domingo, los padre, Louise y yo fuimos a la hípica donde Virginie tiene a su caballo. Salimos temprano y al llegar allí la humedad y el olor a lluvia y a caballo me hacían sentir realmente bien. Me encanto descubrir que su caballo era un imponente pura raza de color blanco. Lo preparamos y dejamos a la madre para que pudiera cabalgarlo tranquila. Louise y yo decidimos recorrer el bosque hasta llegar al campo. Empezamos a andar y a hablar y poco a poco paso un cuarto de hora, al ver el reloj me replantee si debía romper mi móvil en pedacitos e ir dejando pequeñas identificaciones por el caminito para saber como volver. Me sentía como Gretel, sólo que en mi cuento Hansel se había transformado en Gretel. Pero Louise me tranquilizo, ya que ella sabía el camino. He de decoros que había mucha gente de caminata y todos muy educados saludando cada vez que te veían. La madre nos alcanzó a los cuarenta y cinco minutos y me permitió montar su caballo y no sabéis lo que echaba de menos montar. Aunque al principio el animal no daba signos de agrearme mucho, al poco tiempo de acostumbrase conmigo hizo que mi tarde fuera de 10. A las doce y media y muy a mi pesar dejamos la hípica y el campo atrás para volver a casa, donde nos esperaba una apetitosa comida por cortesía de la abuela. Y nos vino a todos muy bien pues estábamos hambrientos. El resto de la tarde fue descansar, hacer deberes y escuchar como los chicos tocaban los instrumentos musicales.
Au revoir.
Al mal tiempo buena cara.
No os asustéis que no ha pasado nada malo. El título de mi entrada hace referencia a que desde el jueves el mal tiempo se ha apoderado de Toulouse. Las nubes grises le otorgan un aire romántico, pintoresco, perfecto para una descripción de novela. La lluvia nos ha otorgado ese olor tan agradable tras una tormenta y yo pese a estar congelada he abierto todas las ventanas de mi habitación ya que es bien conocido por mis amigos que el mal tiempo es mi mejor aliado.
Soy una soñadora nata y cuando el paisaje se vuelve gris mi inspiración aflora, me vuelvo más sensible y aunquearezca raro, más positiva. Bob Marley dijo "tu dices amar la lluvia, pero utilizas un paraguas cuando llueve" y es que las pequeñas calles de Toulouse, con sus imponentes casas antiguas invitan a dejar dicho objeto de lado y salir a disfrutar y a sentir de lo que normalmente uhimos. Y creo que los vecinos de esta ciudad han escuchado las sabias palabras de Bob y han apartado el paraguas para sentirse más libres. Os cuento todo esto ya que me ha sorprendido salir a la calle y contar tan solo cinco paraguas en una tarde. Aquí saben apreciar la calidad y las oportunidades eso está claro.
"Toulouse no es la ciudad del amor pero es una ciudad que enamora".
Francesca Andreea Dinu.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Todo comienzo es difícil
"Comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho"
Creo que esta frase se adapta perfectamente con mi comienzo escolar aquí en Francia. Cerrad los ojos por un momento e imaginad lo siguiente: intercambio a Francia, primer día de instituto, tu correspondiente y tu buscando a la tutora y ella sin aparecer, entras en la clase que alguien te indica y después cuando al fin encuentras a alguien que te dice que te puede dar tu horario, te enteras de que estabas en el número equivocado ( luego me entere que el horario que me habían dado también estaba mal por lo cual yo debía ir a la primera clase). Ahora también pensad en como me sentí al empezar una clase en la cual comprendes las cosas pero la mitad te sueñan a chino, pero agradezco a la profesora de sociales (mi preferida hasta ahora) que se esforzara por ayudarnos e integrarnos en su clase. Después nos tocó francés, el primer día la verdad se basó en hablar de la preparación de mis compañeros para el bachillerato, fue una clase bastante pesada aunque ninguna queja con la profesora, muy amable por su parte el interesarse por nosotras y meternos en la lista; Os explico, el primer día fui a clase con Elena, los profesores no sabían quienes éramos, no estábamos en ninguna lista y no tenían noción ni de nuestra llegada no de la participación en clase, y fue horrible tener que contar todo desde el principio en cada clase. Tras la clase de francés tuvimos dos horas libres en las cuales debíamos aprovechar para comer. Yo como cada día en casa por lo que no hubo ninguna aventura (lo contrario que Elena) pero luego llego mi pesadilla: Economía. Al entrar a clase mi compañera española y yo nos sentamos con dos francesas para que nos pudieran ayudar, el problema surgió cuando la profesora en un grito ordeno que se pusieran por orden de lista. Ahora recordad que las españolas no estábamos metidas en ninguna lista por lo cual nos dejó las últimas. Cuando nos vió lejos de escuchar quienes éramos se "altero" y pregunto insistentemente si íbamos a su clase y si no nos habíamos confundido. Tras un pequeño monólogo mío explicando quienes éramos se encogió de hombros y dijo que nos sentáramos. Y así hicimos, pero el problema era que estábamos las dos solas las últimas de la clase y en cuanto ella empezó a hablar, tan rápidamente que hasta ellos se perdían, nosotras no supimos reaccionar. Comenzó hablando del bachiller y su preparacion y por lo que entendimos, también habló de todas las clases. Y cuando al fin creíamos haber pillado sobre que iba la clase, ella mando copiar y empezó a dictar, lo que pude comprender fue que era una autorización. Para hacer más difícil la clase, no teníamos a nadie a quin preguntar, Marie (una de las chicas del intercambio de tres meses del año pasado) nos indico rápidamente e intentando que no la escucharán, que nosotras no debíamos copiar. La hora se me hizo eterna y al llegar a casa puedo decir que me desplomé. El caos tan grande, el que tuviéramos que dar tantas explicaciones, el no encontrar a Madame Molina, y la clase de economía me hicieron tocar fondo. He de dar las gracias a Louise y su familia por portarse tan bien conmigo, cosa que ha hecho que este bien y a Marie, Camille y Clair Anne así como a una de las chicas de nuestro intercambio a Toulouse, Camille de Scorraille por ayudarnos en cada momento y hacer las cosas un poco más fácil.
La frase del comienzo se refiere a que el primer día fue realmente difícil y cierto es que nos bajo las ganas que teníamos de seguir con el intercambio, pero tampoco influyo demasiado pues el segundo día (que os contare más tarde) y tras al fin conseguir hablar con Madame Molina las cosas mejoraron ya que nos dijo que la semana que viene nos darán los horario con lo que debemos estudiar y no, y también nos dió las tarjetas de acreditación lo cual nos facilita el acceso a muchos sitios. Aunque sigo diciendo que la clase de economía es horrible y me angustia demasiado, de hecho el lunes se que iré encantada porque voy a tener historia y geografía pero se también que tendré Economía con alguien que me complica las cosas. Y ahora que han cambiado a mi compañera Elena estoy sola y perdida, además de no tener a ninguna de las francesas a mi lado para poder dirigirme cuando no se que hay que hacer. Por lo cual el comenzar bien habría supuesto un gran avance pero si luego hubiese ido mal tampoco habría sido demasiado.
Au revoir.
miércoles, 4 de septiembre de 2013
'Bienvenida a nuestra familia'
"Nos creemos fuertes y queremos demostrarlo entonces nos lanzamos a la aventura".
Hoy, cuatro de septiembre, ha bajado del avión una chica cuya maleta pesa casi la mitad que ella, una soñadora que empaqueto los nervios al vacío y los envío a lo mas hondo de su ser. Si, esa soy yo! Junto con mis dos compañeras aterrizamos en el aeropuerto de Toulouse sobre la una y diez. Bajamos del avión con un abrigo, nuestros respectivos equipajes y con ganas de enfrentarnos a lo desconocido. Por qué utilizo esa palabra? He de decir que no sabíamos quien nos estaría esperando al otro lado de las puertas. Por mi cabeza rondaban palabras como, ganas, conocimiento, aprendizaje, novedad, familia, etc. En los pocos minutos que tardamos en llegar a la salida, creé preguntas tales como ¿me estará esperando allí la que durante tres meses será mi familia? ¿ Cómo he de saludar? o simplemente ¿y si no hay nadie?. Mi cabeza paró en cuanto vimos a Madame Molina, y a Marie Lagorce (correspondiente de Soledad) junto a su madre. Tras un rato esperando hizo presencia la correspondiente de Elena y yo seguí esperando... Y así es como los nervios explotaron y la chica que necesito ayuda para bajar su maleta, empezó a sentir el miedo y a preguntarse ¿Cómo serán? ¿Por que tardarán tanto? Pero en ese momento una pequeña figura de pelo rubio y una enorme sonrisa en la cara se abalanzó sobre ella dándole el abrazo más fuerte que había podido sentir. En ese momento me sentí 'en casa'. Ver como junto a su padre había preparado sobre la marcha dos carteles con tu nombre y como con todo el afecto te daban la bienvenida a su familia, hizo que perdiera cualquier resto de miedo que quedara en mi. Y he de decir que desde que subí a su coche no he parado de hablar con Louise. De conocernos y encontrar similitudes; a ella no le gustan las matemáticas, fyq no es la metería que mejor se le de (de hecho la detesta) y yo en todo esto me veo reflejada. Al llegar a casa conocí a sus hermanos, que dejando a un lado la vergüenza me dieron dos besos y una cálida sonrisa de 'se bienvenida'. También conocí a su abuela, al gato y por la noche a su madre. Nos hemos bañado en la piscina y nos hemos contado tantas cosas que no se cómo ha dado tiempo a vivirlas. Ha hecho de guía por su casa y me ha presentado cada rincón, así como mi nueva habitación ( que por cierto me encanta). Mañana me espera un largo día, mi primer día de instituto aquí por lo cual yo os dejo disfrutando de mi pequeño resumen con olor a violetas de Toulouse. Para acabar mi día de hoy, solo puedo decir que tengo la mejor correspondiente y con orgullo que desde el primer día ya he arreglado mi ropa, mi escritorio y he aportado mi toque personal. ¡Ya estoy en casa!
Au revoir.
Hoy, cuatro de septiembre, ha bajado del avión una chica cuya maleta pesa casi la mitad que ella, una soñadora que empaqueto los nervios al vacío y los envío a lo mas hondo de su ser. Si, esa soy yo! Junto con mis dos compañeras aterrizamos en el aeropuerto de Toulouse sobre la una y diez. Bajamos del avión con un abrigo, nuestros respectivos equipajes y con ganas de enfrentarnos a lo desconocido. Por qué utilizo esa palabra? He de decir que no sabíamos quien nos estaría esperando al otro lado de las puertas. Por mi cabeza rondaban palabras como, ganas, conocimiento, aprendizaje, novedad, familia, etc. En los pocos minutos que tardamos en llegar a la salida, creé preguntas tales como ¿me estará esperando allí la que durante tres meses será mi familia? ¿ Cómo he de saludar? o simplemente ¿y si no hay nadie?. Mi cabeza paró en cuanto vimos a Madame Molina, y a Marie Lagorce (correspondiente de Soledad) junto a su madre. Tras un rato esperando hizo presencia la correspondiente de Elena y yo seguí esperando... Y así es como los nervios explotaron y la chica que necesito ayuda para bajar su maleta, empezó a sentir el miedo y a preguntarse ¿Cómo serán? ¿Por que tardarán tanto? Pero en ese momento una pequeña figura de pelo rubio y una enorme sonrisa en la cara se abalanzó sobre ella dándole el abrazo más fuerte que había podido sentir. En ese momento me sentí 'en casa'. Ver como junto a su padre había preparado sobre la marcha dos carteles con tu nombre y como con todo el afecto te daban la bienvenida a su familia, hizo que perdiera cualquier resto de miedo que quedara en mi. Y he de decir que desde que subí a su coche no he parado de hablar con Louise. De conocernos y encontrar similitudes; a ella no le gustan las matemáticas, fyq no es la metería que mejor se le de (de hecho la detesta) y yo en todo esto me veo reflejada. Al llegar a casa conocí a sus hermanos, que dejando a un lado la vergüenza me dieron dos besos y una cálida sonrisa de 'se bienvenida'. También conocí a su abuela, al gato y por la noche a su madre. Nos hemos bañado en la piscina y nos hemos contado tantas cosas que no se cómo ha dado tiempo a vivirlas. Ha hecho de guía por su casa y me ha presentado cada rincón, así como mi nueva habitación ( que por cierto me encanta). Mañana me espera un largo día, mi primer día de instituto aquí por lo cual yo os dejo disfrutando de mi pequeño resumen con olor a violetas de Toulouse. Para acabar mi día de hoy, solo puedo decir que tengo la mejor correspondiente y con orgullo que desde el primer día ya he arreglado mi ropa, mi escritorio y he aportado mi toque personal. ¡Ya estoy en casa!
Au revoir.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)









